Con temple y precisión, el arquero morelense Máximo Méndez Ortiz volvió a poner en alto el nombre de México al conquistar la medalla de bronce en la prueba de equipo varonil durante la Archery World Cup, celebrada en Puebla.
En un deporte donde cada disparo puede marcar la diferencia entre la gloria y el olvido, Máximo demostró su calidad al integrarse a un equipo sólido que supo responder en los momentos clave de la competencia.
La coordinación, la lectura del viento y la concentración absoluta fueron factores determinantes para que el conjunto mexicano lograra subir al podio en esta justa de alto nivel internacional.
Temple de acero ante potencias mundiales
El camino hacia la presea no fue sencillo. El equipo mexicano tuvo que enfrentar a potencias del tiro con arco mundial, escenarios donde la presión aumenta con cada flecha y cualquier error se paga caro. Sin embargo, el equipo nacional mantuvo la calma y ejecutó disparos certeros en los momentos decisivos para asegurar el tercer lugar. Para el morelense, este resultado es el reflejo de años de disciplina y constancia.
Mirada puesta en China
“El haber ganado este bronce para México es un orgullo y una satisfacción personal. Es un reto estar en la Selección Mexicana con compañeros de tanto nivel”, declaró Máximo Méndez en exclusiva para Diario de Morelos.
El arquero destacó que iniciar la temporada con una medalla es un gran augurio para lo que viene. "Tenemos que seguir así, fuertes y concentrados; la siguiente parada es la Olimpiada Nacional Conade y de ahí a Shanghái, China", aseguró.
Finalmente, el atleta envió un saludo a todo el estado: “Daremos lo mejor y envío un gran saludo a todo Morelos, gracias por su apoyo”. Máximo se consolida así como una de las cartas más fuertes del deporte nacional.